
El Gobierno de Noboa descarta más impuestos y prepara una cirugía al sistema tributario
La señal política del Gobierno es mantener la promesa del presidente Daniel Noboa de “no más impuestos”. La viceministra de Economía, Patricia Idrovo, sostuvo que esta decisión busca ofrecer mayor previsibilidad a las empresas y reducir la incertidumbre que suele frenar nuevas inversiones.
El debate, sin embargo, no desaparece. Ecuador registra un gasto tributario equivalente al 5,3% del Producto Interno Bruto (PIB), por encima del promedio de América Latina, que se ubica en 4,8%. Para el Gobierno, la discusión debe centrarse en si los beneficios y exenciones existentes cumplen efectivamente con los objetivos para los que fueron creados.
La ministra de Desarrollo Económico, Sariha Moya, explicó que la Agenda propone construir un sistema tributario más claro, simple y ágil, especialmente para quienes buscan pasar de la informalidad a la economía formal.
Ese salto, según la funcionaria, puede abrir la puerta a crédito, inversión privada y financiamiento de organismos multilaterales. La lógica es que una empresa formal tenga mayores posibilidades de crecer y acceder a recursos que una actividad que permanece fuera del sistema.
La propuesta también apunta a revisar con mayor rigor los incentivos tributarios. La pregunta ya no sería únicamente cuánto deja de recaudar el Estado, sino qué resultados produce cada beneficio: cuántos empleos genera, cuánto capital atrae o cuánto impulsa la actividad económica.
En las mesas de trabajo con el sector privado, además, apareció otro problema. Las empresas no identifican siempre a los impuestos como el principal obstáculo para invertir. La complejidad de los trámites, las regulaciones y la carga administrativa también pueden elevar los costos de poner en marcha o ampliar un negocio.
Para el periodista y analista económico independiente Sebastián Angulo, el mensaje de la Agenda apunta más a mejorar la calidad del sistema tributario que a modificar las tasas de los impuestos.
La estrategia, sostiene, busca mantener la estabilidad fiscal sin abrir un nuevo frente de reforma tributaria y, al mismo tiempo, reducir los costos de cumplimiento para ampliar la base de contribuyentes a través de la formalización.
La novedad, agrega, estaría en vincular los incentivos tributarios con resultados medibles y combinar esa evaluación con una simplificación de los trámites.
En ese escenario, el efecto sobre la inversión podría depender menos de la creación de nuevos beneficios fiscales y más de la reducción de las barreras administrativas que enfrentan las empresas.
El desafío para el Gobierno será convertir esa promesa en cambios concretos. Mantener las tasas sin modificaciones no garantiza por sí solo un sistema más competitivo: la apuesta de la Agenda Ecuador 2040 será demostrar que una menor burocracia, reglas más claras y beneficios tributarios sujetos a resultados pueden generar más formalización, inversión y empleo. (JS)
Otras noticias que te pueden interesar
Inicia la construcción del tramo urbano del Quinto...
2026-07-28
La página de remates del Biess habilita tres nueva...
2026-07-29
Síguenos en redes sociales
Explora más noticias
Inicia la construcción del tramo urbano del Quinto...
2026-07-28
La página de remates del Biess habilita tres nueva...
2026-07-29